Conti Complett fue constituida en 1963 para fabricar las máquinas remalladoras
para géneros de punto aprovechando la experiencia y el soporte de una empresa
comercial que existía en Italia desde hacía 1884.
En 1978 Conti Complett empezó la producción de Complett 780, una máquina para
hacer pespunte decorativo "a mano" en prendas de caballero y señora.
En
1987 Conti Complett entró en el sector de calcetines, el tercer sector que se
agregó al de los géneros de punto y de la confección. Conti Complett asimila así
la estrategia de fabricar máquinas especiales, de alta calidad y tecnología.
La consolidada filosofía ha permitido a la empresa crecer en acorde con el mercado
en que obra, con una distribución a nivel mundial de sus productos; en el
futuro, se prevé un crecimiento de tipo "controlado", aún manteniendo las
características de una gestión esmerada de tipo flexible. Esto implica continuas
inversiones en tecnología y una estructura que permita producir directamente la
mayoría de las piezas de las máquinas, asegurando la calidad que no es siempre
posible encontrar si las mismas se compran de los proveedores, y adquiriendo de
empresas conocidas y muy especializadas tan sólo las piezas muy particulares.
En
este marco la fábrica de Brignano Gera d'Adda, foto arriba, es una planta de punta y su producción
alcanza los mejores niveles de calidad.
Por la mitad de 2006 también las estructuras comerciales y administrativas
fueron unidas a la planta de producción creando un renovado y aún más dinámico
núcleo de actividades integradas con creciente tendencia a la novedad
tecnológica.


